Más de cinco mil personas participaron
de la séptima edición de la
Marcha del Orgullo que se realiza en Lima
llenado de música, color la fría
tarde invernal.
El tema eje de esta marcha fue el reclamo
de desarrollo con igualdad y equidad para
todas y todos los peruanos. Encabezada por
travestis, transexuales y trangéneros
el desfile recorrió, entre el festejo
y el reclamo los casi 3 km. que van desde
el Campo de Marte por las avenidas Wilson
y Colmena y alrededor de la Plaza 2 de mayo
hasta concluir apoteósicamente en la
Plaza San Martín.
15 carros alegóricos y un escenario
móvil causaron asombro y aplauso entre
los transeúntes e hicieron que muchas
personas se asomaran a las ventanas de los
edificios para observar el paso de la manifestación
que recuerda la revuelta de Stonewal realizada
en Nueva York un 28 de junio de 1969 y que
marcó el inicio del movimiento por
los derechos gay.
Se hicieron presentes numerosos grupos de
gays, lesbianas y personas trans, así
como también discotecas, ONGs y negocios
dedicados al público gay, lésbico
y trans. Algunos sólo portaban pancartas,
otros habían arreglado un carro alegórico,
muchos llevaban banderas arco iris o globos.
Sobre los carros musculosos strippers y coloridas
drag queens bailaban al son de la música
"de ambiente".
Uno de los grupos más aplaudidos fue
el de la ONG de Inppares que presentó
a sus voluntarios vestidos con trajes típicos
de las diversas regiones del Perú,
los chicos llevaban atuendo femeninos y las
hicas trajes masculinos.
Llamó la atención la presencia
de una delegación del Ministerio Internacional
"Creciendo en Gracia", agrupación
religiosa que busca acercarse a las personas
homosexuales, una de cuyas representantes
hizo uso de la palabra en el estrado desde
donde algunos artistas presentaron números
al inicio de la marcha, en el Campo de Marte.
Entre los artistas que se presentaron estuvieron
Fiorella Cava, el dúo Cantares y Consuelo
Romero. También, al inicio y durante
el trayecto se leyeron manifiestos de carácter
político. Susel Paredes hizo uso de
la palabra en varias oportunidades recordando
que la marcha del orgullo es fiesta pero también
reivindicación.
El extenso recorrido se hizo con mucha alegría.
Ya en la Plaza San Martín hubo unos
momentos de fiesta al son de la música
de los carros de las principales discotecas
de Lima antes que los participantes, la mayoría
de ellos jóvenes, emprendieran el regreso
a sus casas para esperar el festejo que se
iniciaría en las discotecas cerca de
la medianoche o asistir a la fiesta organizada
por La ONG Inmensa en el Hotel Bolívar
ubicado, precisamente, frente a la Plaza San
Martín.
El movimiento gay-lésbico-trans ha
avanzado y vanza cada vez más por el
camino de la normalización y , aunque
falta todavía mucho por hacer, la Marcha
del Orgullo es ya una tradición en
Lima, un evento muy esperado por gays, lesbianas
y trans y por todos aquellos que los apoyan
de manera solidaria, familiares, amigos.
La Marcha del Orgullo es una oportunidad para
salir a la luz y proclamar el derecho que
tenemos a ser nosotros mismos y ser felices
en una sociedad donde la igualdad y la equidad
permitan alcanzar un verdadero desarrollo,
un desarrollo donde lo importante no sean
las cifras sino los seres humanos.